lunes, 27 de agosto de 2007

PIZZA CON SABOR A HITTLER

Ignoro si es por el hecho de estar en el quinto coño, o es por “timidez” creativa, que Kirk MacGibbon, director de la agencia de publicidad neozelandesa Cinderella, ha utilizado la imagen del genocida Hittler para promocionar la cadena de pizzas Hell Pizza (Pizza del infierno). Junto a otros personajes históricos, el bueno de MacGibbon ha presentado a Adolfo, en su clásico y decadente gesto salutatorio con una pizza en la mano y un lema que dice "Es posible hacer creer a la gente que el paraíso es el infierno".

Kirk MacGibbon ha emulado la estrategia de comunicación que años atrás lanzara la marca italiana Benetton, utilizando imágenes provocadoras para dar notoriedad a la firma. Es la táctica demodé del escándalo, retractación, disculpas y en ese corto proceso se ha dado a conocer o posicionado la marca en el mundo entero. De hecho, esta compañía ya tiene amplia experiencia con el desenfreno marketiniano, pues en otra ocasión decidió bautizar a sus pizzas con los nombres de los siete pecados capitales, y complementaba tan original idea con el envío de preservativos a sus clientes por correo.

No creo que Hell Pizza promocione su producto para incentivar el consumo de pizzas entre los posibles nazis o herederos que pudieran habitar esas islas. ¿Qué placer puede sentir el cliente cuando dé un bocado a una de esas pizzas, el olor a carne quemada que desprendían los hornos de
Auschwitz?.

Cinderella, ante el revuelo internacional, ha optado por sustituir la imagen del dictador por la del papa Benedicto XVI cuyo slogan dice "El infierno es auténtico y eterno".

Me pregunto si la imagen del papa es de uso público, si Hell Pizza deberá abonar algún tipo de royalties por la fotografía a la iglesia, o si enviarán al Vaticano algunas muestras del producto en cuestión para que sea bendecido.

Habemus Papa.

12 comentarios:

Carlos Paredes Leví dijo...

Qué mal tiene que andar la publicidad para que tengan que recurrir a polémicas tan gratuitas y grotescas..¡¡¡.
Me recuerda a un forrito del mundo de la moda española al que le gusta coquetear con la estética de las víctimas del Holocausto para hacerse nota. Patético.

Makiavelo dijo...

El cretino al que te refieres, ni me acordaba de él, salvo por una fugaz aparición
en televisión hace unos días acompañando a capullos de la farándula en un party de la jet.

Creo que se le acabó la inspiración, se convirtió en estrella fugaz del momento, fue reina por un día, quizás este esperando una nueva remesa de cadáveres para salir a la palestra como una vulgar hiena, jajajajajajajajaja.

Te agradezco la visita, un saludo.

Julián dijo...

XD

Divertido.

Todo esto me recuerda a la poesía maldita, no sé por qué...

Isabel Chiara dijo...

Qué oportuno sos Maki (es un guiño). En la facultad nos decían entre otras sandeces y lindezas que había que loar, alabar, engrandecer las bondades del producto, y a juzgar por la feliz idea del creata de Pizza Hell las pizzas deben estar como el culo del infierno. Bueno pero la escandalera está servida, que es de lo que se trata al fin y al cabo, y estas estrategias -como la referenciada por Carlos Levi- no dejan de ser un fácil recurso para aquellos que no tienen nada que vender.

Habemus papa (con chile, peperoni, al pesto, y a las cuatro stazione)

¿Capicci?

Abrazos

Leuma dijo...

Y supongo que podrían añadir que las pizzas no gritan al meterlas en el horno como vuelta de tuerca negra de marketing. Me parece indignante siquiera la ocurrencia de ponerlo como imagen, se me atragantaría la pizza sólo de verlo, a quién está dirigida la "campaña" es la cuestión, un beso

Guillermo Pardo dijo...

Me pregunto si entre los condimentos les pondrán aceitunas negras... (es otro guiño). Divertido tu trabajo. Saludos.

Eifonso Lagares dijo...

Es la mala publicidad, que por desgracia funciona. Seguramente la pizza será una mierda. Tanto culpa tiene la agencia como el propietario, claro que los dos van a la pasta (no de pizza, claro).

Un saludo

Vill Gates dijo...

No se si la campaña tendrá exito pero a mi, por ejemplo, la marca Benetton me trae recuerdos de gente muriéndose de sida y otras bellezas por el estilo. Jamás volví a comprar esa ropa ahora que lo pienso.
Conmigo la táctica marketinera, por lo que se ve, les salio mal.
Pero deliberadamente NO compraría esa pizza.

makiavelojohn dijo...

Con hechos como éste la sangre le hierve a cualquiera. Está visto y comprobado que la ética y la decencia pasan a un segundo plano cuando el objetivo es económico. De la noche a la mañana lo que antes era negro ahora es blanco. Del infierno al cielo, de Hittler al Papa, mañana Dios sabe qué...

Para el publicista, la estrategia es un problema cuando el público objetivo como consecuencia de tantos abusos, es inmune a los mensajes; estamos entonces ante el efecto boomerang, la campaña de publicidad se vuelve contra el producto y la agencia.

Carlos, Julián, Ichiara, Leuma, Guillermo, Eifonso, Vill ¡que Dios nos coja confesados!


Vill, ya sabes que sigo con fruicción tus capítulos.

Saludos a todos.

Talleyrand dijo...

con tal de vender se llega a cualquier cosa loco...eso es sabido..el capital todo lo pueda amigos

entrenomadas dijo...

Por favor, que ando de vacaciones y como pizza todos los días. Cosas del presupuesto pequeño que tiene una.
Creo que la pizza de hoy ni la probaré, se me ha arrugado el estomago.
Uffff, ya no sé que me da más miedo si la OTAN enfadada o la publicidad de este tipo.
Saludos,

Lorena dijo...

Me parece de muy mal gusto esta publicidad... No me interesa el hecho de que quieran ganar nombre y renombre, pero despertar las críticas a partir de los campos de concentración es exagerado y malvado, es semejante a decir algo como pizza con sabor a iniquidad y maldad, lo peor para tu digestión y de seguro hará sangrar tu úlcera, ah!!! y de postre un delicioso muerto al horno. Que mal, en serio, de hecho Hittler no es sólo controversial sino además absurdo, sino lean esto http://mundoarte.portalmundos.com/hitler-contra-la-estetica-o-todo-lo-contrario/