sábado, 16 de enero de 2010

ROLLITO DE PRIMAVERA

Hablar de China y de los chinos es complicado, así como de la madre que los parió – eso opinaba él, quien no quería aparecer en los papeles. Hacía memoria de la famosa cantinela que a todos nos han inculcado: hay que ser bueno con el prójimo y poner la mejilla las veces que haga falta para que te la partan en el nombre de Dios y de los santos preceptos. Tardamos tiempo en occidente en saber realmente lo que supone la fiebre amarilla. El problema no es de los que trabajan a cambio de nada, sino de los listos de aquí que intentaron aprovecharse de unos paletos que por tan sólo un cuenco de arroz fabricaban artículos de marca y podían, en un momento dado, hasta vender a sus madres. Con el paso del tiempo las hormigas se han vuelto más voraces y exigen una ración mayor. El termitero se ha quedado pequeño y la invasión pacífica hace tiempo que comenzó, a la par que los gobiernos han ido haciendo la vista gorda. ¿Quién se atreve a llamar al orden a esa macrofábrica en lo que se ha convertido China? Algunos capitalistas, ingenuos ellos, ven ahora al gigante amarillo como aglutinante de nuevos ricos a los que engatusar, pero a estas alturas ellos, los amarillos, son los nuevos colonos que aprenden nuestros idiomas, estudian nuestros hábitos y al día siguiente, sin control de calidad, te venden tu sombra a un euro. Otros, los chinos listos con sede en Hong Kong, intentan venderte el dominio de tu empresa en varios países asiáticos, amparándose en que "Colerst Investments Ltd" se ha interesado por tu marca. Naturalmente, la Colerst no existe y, en caso contrario, seguro le importa un carajo ser el propietario de pepitogrillo.cn o .hk,.in,.tw,.us. Tiempo le ha faltado a la lista que firma como Liz para enviar un mail a mi amigo e intentar colársela, porque el dominio .Asia ya lo ha registrado. Y es en el registro de dominios donde los nuevos estafadores ven el negocio.

14 comentarios:

Guido Finzi dijo...

Es que son tantos, que como entres en guerra contra ellos, no hay balas suficientes para matarlos a todos.

Un saludo

Makiavelo dijo...

Guido, creo que ese es el miedo que tienen los gobernantes,nadie se atreve. Son tan voraces que perros y gatos no tienen futuro allí.

Saludos.

Guido Finzi dijo...

Perros y gatos tampoco tienen futuro en Corea...

Makiavelo dijo...

Guido, hay espacios en los que mejor es abstenerse o ir de puntillas.

Saludos.

Marina dijo...

Vaya... yo tengo un chino enfrente de mi casa, otro a un costado de la calle y otro subiendo la cuesta arriba....¡Ay que miedito me dan!!!!!!!!!!!!!
Besos

atikus dijo...

Hola, soy un clon de Atikus que me he apoderado de su blog por 1 euro,

saludos

Atiklus ;)

Makiavelo dijo...

Marina, antes las tiendas de "todo a 100" las regentaban los moros, que han desaparecido por arte de magia. Ahora sólo encuentras tiendas de chinos, y ya han empezado a vender naranjas.

Besos.


Atikus, ahora todo está en venta, hace unos años hubo uno que se hizo de oro vendiendo espacios publicitarios de su web.

Saludos.

Raquel Barbieri dijo...

Nunca vi a un chino feliz. Es más; la pobre china del mercado de aquí a la vuelta, tuvo que entregar a su hijo de dos años nacido en Buenos Aires, a alguien que se lo llevó a su país de origen para ser criado con sus costumbres. Cuando le preguntamos por qué estando en Argentina y teniendo la libertad de quedarse con el chico, ella de todos modos accedía a quedarse sin él, respondió que era lo que "correspondía".
Ella es una sombra y tiene un marido por el que no das un peso; tienen dinero porque el negocio es muy próspero, pero ellos dos viven hacinados como en una cucha de perro arriba del local con la nueva bebé.
No se permiten vacaciones (cuando realmente podrían tenerlas) y aparentemente, responden a un chino mayor que pasa dos veces por semana ... como el resto no me consta, non parlo più.

La cuestión china me resulta sórdida.

un beso, Makiavelo. Aquí hace un calor de morir

Makiavelo dijo...

Raquel,a lo tonto a lo tonto están en todos los paises. Yo conocí un chino diferente a todos, tan distinto que le gustaba que lo llamaran Juan. Hay culturas que envían a sus mujeres a paises estranjeros con la consigna de que deben quedarse embarazadas...,aquí piove molto.

Besos.

Agustin dijo...

¿Alguna vez han visto un funeral de chinos? ¿No les parece raro?

Makiavelo dijo...

Agustin, algunos dicen que los incineran después de un extraño ritual. Lo que realmente se desconocen es donde van los restos, si los envían a China o se deshacen de ellos aquí, en algún rio o playa. Mañana pienso preguntarle al chino de la esquina, te mantendré informado.

Saludos.

Agustin dijo...

Gracias, Makiavelo. Es una curiosidad morbosa.

Makiavelo dijo...

Agustin, les hice la pregunta del millón. Me han comentado que a ellos les gustaría ser enterrados en China, enviarían sus cenizas en una cajita, les resulta más barato. Otros lo han hecho aquí, y le han dado un carácter festivo. En el tanatorio han decorar el espacio con flores y frutos, y ha comido allí junto al difunto.

Agustin dijo...

Qué interesante. Desde hacía mucho tiempo tenía esa curiosidad. Desde que vivía en Venezuela y hubo un rumor de que el chino dueño de un restorán servía carne humana en el chop-suey. El argumento de los acusadores era precisamente que nadie había visto un funeral de chinos.