jueves, 9 de octubre de 2008

GATOS

Lo que parecía una simple petición para acallar otras voces derivó en una discusión sin precedentes. La gata, sobre sus patas traseras, mantenía el equilibrio en tan desquiciada disputa convencida de que la razón estaba de su parte. Lo miraba fijamente. Con el costado erizado esperó durante un tiempo que la plática la conformara, que los argumentos la validasen, que la persuasión fuera sutil para que ella accediera y poder lamerse calmada. El gato, manso, sabio por los años, comprendía que lo de ella eran posturas inmaduras, de colegiala si fuera humana, y de equina si fuera yegua. Castigado por los años de tránsito invertebrado por las calles de ese barrio sin recuerdos el hecho de discutir por mostrar a otros el espacio que ocupaban en la caja de cartón le hacía fuerte a pesar del desgaste que producía en él la trifulca.

Los maullidos descontrolados por momentos fueron acallados por un siseo agudo y penetrante que los paralizó y los obligó a huir. Desconocían su procedencia, pero bien podía provenir del interior del portal junto al que pernoctaban los días sin luna. Otros felinos de igual pelaje atraídos en el silencio de la noche por el tono alto de la cháchara se unieron para aportar su punto de vista.

- Inocentes- les espetó el gato viejo. ¿Acaso pensáis que por mis años he de retirarme a meditar?

- Y yo que me voy a meter a monja… –les echó encara la gata. ¡Si muchos de los que estáis ahí mirando podéis ser hijos míos!

- Sólo con observar el dibujo de las manchas en vuestros pelos sabréis a cuántos de vosotros ha amamantado ella –sentenció él para persuadirlos de que la trifulca era conversación de dos y estaban sobrando.

Los ajenos eran gatos, pero no tontos, y al ver que no eran bien recibidos se dieron la vuelta y se marcharon con viento fresco mientras la pareja se perdía entre callejuelas apenas alumbradas por farolas que imploraban fluidos vitalistas para sus luces marchitas que, sin apenas fuerza, proyectaban melancólicamente la silueta de los felinos sobre las paredes encaladas. La gata, entre dimes y diretes, al girarse de modo indiferente, se sorprendió al ver aquellas sombras que los seguían y que parecían estar pegadas a sus pies; alertó al gato que se sobrecogió del descubrimiento. Aligeraron el paso para despistar aquello que les pareció una amenaza, la sombra seguía tras ellos, al tiempo que las siluetas de ambos, puestas al parecer de acuerdo, continuaban detrás, corriendo a su ritmo. Buscaron calles oscuras, las más negras, para no tener que contemplar lo que tanto les atemorizaba y que había desviado su atención de la trifulca doméstica.

A cierta distancia observaron un contenedor de basuras que los reclamaba; al acercarse, descubrieron varias cajas de cartón. Con prisas, eligieron para ocultarse la del fondo, lejos del alcance de otros vagabundos, y se encerraron a cal y canto, tiritando a la espera del amanecer para salir sin sombras, sin manchas que los asediara y poder seguir discutiendo acerca de las cajas; ésas que ahora sembraban las calles del barrio.

20 comentarios:

Ichiara dijo...

Los gatos de mi barrio son también guerreros, pero no he visto nunca a ninguno con una rueda en la cabeza girando como posesa. Me ha recordado la rueda de la máquina de coser de mi abuela, siempre girando y girando, aportando el pan de cada día.

Yo descubrí hace poco que los gatos sueñan; algunas veces pesadillas, otras experiencias más agradables. El mío, será porque el celo felino anda a punto de caramelo, lleva varios días con pesadillas, y parece un bebé quejándose y moviendo el bigote. Cuando sueña con muñecas de lindo pelo le sale la sonrisa. Pero claro, él está soltero.

Muy bueno, un beso.

Carlos Paredes Leví dijo...

qué dura es la vida en la calle, siempre huyendo de ruidos desconocidos y amenazas reincidentes....¡¡
Por otro lado, los gatos son muy territoriales, en extremo vulnerable y a sus hormonas y bastante indiferentes al incesto.....
Una narración interesante, Maestro (parece que ya no anda experimentando con nuevas hierbas, y dejó atrás el mundo onírico por el que se adentraba cada vez más...)
Un saludo.

Juan Pablo dijo...

Así es Carlos, parece que también se cansó de jugar con las muñecas, que no con "la muñeca".
Ahora es cronista felino, y está en busca de una gatita....
Después te cuento.

Carlos Paredes Leví dijo...

Juan Pablo:
Sabías que a Maki le llaman el tenista ? Porque dicen que tiene "un juego de muñeca".........

Makiavelojohn dijo...

Muy bonito, pareceis dos cronistas de la prensa rosa. Una especie de marujones jejeje...

Isabel Pérez del Pulgar dijo...

Aquí hay mucha plática entre gatitos............
Buen relato de miedos y ansiedades con cajas protectoras.
Saludos

Makiavelojohn dijo...

Hoy me cogéis de prestado.

Ichiara, tus gatos y sus aventuras son una fuente continua de inspiración. La rueda es para makinar historias.
Es verdad es que los gatos sueñan y bastante, me gustaría saber cómo y con qué.

Besos.



Carlos, tienes mucha razón, la vida en la calle es extremadamente dura. Hay que afrontarlo.

Llevo una semana sin tomar té.

Saludos.


Juan Pablo, picarón, la muñeca está a buen recaudo, pero volverá aunque un poco cascada.

Saludos.


Isabel, hoy el patio parece una verbena, tengo a los niños revueltos. ¿Localizaste el comentario...?

Saludos.

Sibyla dijo...

Pero qué es esta rueda que no cesa de girar?
Estoy mareada! Que pretendes hipnotizarnos? Ja,ja,ja

Veo que hoy la historia sigue de animales...después de pasar por perros y reptiles...

El final es muy enternecedor, cobijándose ambos en una caja de cartón para pasar la noche a modo de motel.

Besos Makiavelojohn:)

Laluz dijo...

Me encantan las peleas de gatos!

Carlos Paredes Leví dijo...

"Llevo una semana sin tomar té" Lo dice como si estuviera yendo a charlar de Yerberos Anónimos...

Juan Pablo dijo...

A Tetones Anónimos vá Maki.

Makiavelojohn dijo...

Sibyla, "Gira el mundo gira ..."

¿Tal vez tu canción favorita?
En cuanto a los temas animalísticos son influencia del zoo donde trabajo.
El próximo es de monos, estoy aprendiendo a gesticular como ellos.

Besos.


Laluz, a mí me dan cierto respeto y en ocasiones miedo.

Besos.


Carlos, me ha gustado eso de Yerberos Anónimos... me voy a apuntar. No lo dudes.

Saludos.


Juan Pablo, tu propuesta no parece mala. La tendré en cuenta.

Saludos.

Martín Bolívar dijo...

La ley de la calle, la ley de la jungla de asfalto. Los gatos a veces no pelean, hacen otras cositas más entretenidas y parecen que están jugando. je :)

EntreRenglones dijo...

...Por lo menos se marcharon rápidos al contenedor. Si la cháchara llega a durar más te puedes pasar sentado toda la noche, sin pegar ojo. Lindos gatitos... SALUDO, JOHN:
LeeTamargo.-

Monica dijo...

Voy a empezar a dejar en la calle cajas de cartón bien gruesas y con abrigo dentro para que los pobres gatitos desamparados puedan dirimir sus asuntos bien encerrados y que ninguna sombra molesta los persiga...!!!si señor !!
Eso de la ley de la selva no le va a pasar a los gatitos de mi barrio...
Defensoras de gatos con problemas matrimoniales !!!Unámonos !!!reguemos miles de cajas de cartón por la ciudad !!!!
Me quedé pensando...voy a comprar una bien grandota, me refugiaré con Carlitos cuando discutamos y después les cuento...quien les dice que es un buen aporte en la mejora de las relaciones humanas.
Besos

Makiavelojohn dijo...

Martín, los buenos maestros nos dejaron grandes películas.
Los gatos fueron a clase y tomaron buena nota.

Saludos.



Lee, en ocasiones sus maullidos confuden.

Qué no falte el humor.

Saludos.


Monica, aquí no sólo comparten la caja los gatos.
Las cajas de los frigoríficos dan cobijo a más de uno.
He de localizar una para meditar.

Besos.

mera dijo...

Yo creo que me voy tambien a una caja de carton de las que va a repartir Mónica.

Vill Gates dijo...

Animal extraño el gato, no me da particularmente ganas de acercarme a ver en qué están.
Me basta con haber mirado de cerca, a los ojos, a alguno.

Saludos.

atikus dijo...

Puff, si crei que había dejado un comentarío en este post antes de irme de vacaciones...mmmm ya se sabe que los gatos tienen poderes magicos, alguna bruja que me habrá hecchizado (porque de alguién será el gato)

saludos

Makiavelojohn dijo...

Mera, te aconsejo las de frigoríficos. Te lo digo por propia experiencia.

Saludos.


Vill, ciertamente no son tan previsibles como muchos piensan.

Saludos.



Atikus, tienen siete vidas y cuidado con la escoba de la bruja.

Saludos.