sábado, 3 de mayo de 2008

LA MUJER DEL GATO

Salió sin avisar ¿Alguien la vio salir? –Yo, Calamar, pregunté disconforme, pero nadie respondió a la pregunta: les facilité un cuestionario por escrito y se negaron a rellenarlo.

La parejita alegaba haber permanecido la noche de autos encerrados a cal y canto en su apartamento de ensueño; así sea –pensó mi amigo el inspector encogiéndose de hombros. Añadieron, incluso, que no salieron hasta el mediodía del sábado de su reclusión auto impuesta; razón por lo que las pesquisas en la investigación se dirigieron hacia la otra pareja, la pareja de hecho con rehechos y muchos tiros dados.

También negaron haberlo visto a esas horas y ese día. No podía haberse esfumado, ni levitado, ni volado, ni catapultado, ni balanceado. Sí contemplé la posibilidad de que alguien lo hubiera trincado y se lo hubiera llevado. Pero ¿dónde diablos estaba? –me preguntaba una y otra vez, queriendo permanecer mudo y distante porque la que tenía a mi lado, presa de un ataque de ansiedad, se mordía las uñas y se arrancaba los padrastros de los dedos a tirones. Se organizaron grupos de batida que salieron en su búsqueda para inspeccionar los alrededores, incluso se colocaron fotos en algunos establecimientos, a algunos voluntarios se les hizo entrega de un bono-bus para que su regreso al Centro no les resultara costoso. No era un caso que se pudiera resolver en veinticuatro horas, desistimos de pedir ayuda a los investigadores de las series más conocidas de la televisión, sólo eran héroes de ficción aunque en la caja tonta daban el pego.

Al cuarto día decidí intervenir y actuar de otra manera como consecuencia del desasosiego que imperaba en el interior del centro hospitalario. Cuando hablé con el de la droguería -la tienda más próxima- me dijo que creyó haberlo visto la noche anterior, con otro, en la puerta del banco, cosa que me hizo sospechar, porque no es un delincuente, carece de tarjeta visa y sabía que él era de pocos amigos. El droguero me indicó que hablara con su hijo porque se marchaba a descansar y el niño me podría sacar de dudas. Cuando le pregunté al mozo observé ciertas contradicciones con respecto a la declaración del padre, pero le agradecí que colocara una foto del desaparecido en su escaparte. Me fui a la calle de marras, directo a la casa en la que sospechaba podía haberse refugiado, no llevaba la placa, ni la pistola de juguete, fui amigablemente aunque sin identificarme, y después de describírselo le pregunté al hombre de la bata si le había visto; asintió con la cabeza y me indicó donde estaba. Me acerqué con sigilo para no ser descubierto y pillarlo por sorpresa. Al verlo, me sorprendí por el lamentable estado que presentaba. Creo que él no me reconoció. Di media vuelta y regresé para dar la buena nueva y pedir ayuda. Todos querían intervenir, estábamos organizando la batida, cuando ella, la de los padrastros, también despareció. Me alarmé, pero intuimos que había salido disparada hacia su encuentro. Cuando llegamos, la vimos junto al casero que en esos momentos desde la acera le decía a su esposa, en camisón: Sal, niña, que está aquí la mujer del gato.

Miauuuuuuuuuu

18 comentarios:

Carlos Paredes Leví dijo...

Me gusta mucho cómo escribe, Maestro. Como Gardel, usted cada día lo hace mejor.....
Le agradezco el enlace y quedo en curiosa expectativa por sus nuevos textos, deseando se prodigara más....
En fin, un saludo y no tome ésas infusiones de porquería que venden en las grandes superficies.....que luego tiene pesadillas.

Ichiara dijo...

Pero el de la bata es el mismo que alucina con la turgente? Qué se traen ustedes entre manos, caballeros? Hasta hace muy poco veía al Calamar en la freiduría del barrio, ahora lo veo en Sensini -y parece que conectado con Leví y un amigo extasiado ante una hembra poderosa-... hasta yo misma he sufrido una interrupción maliciosa del malvado en la idílica morada de las mujeres guerreras...

Menos mal que el fugitivo, aunque tímido, se topó con su Samuel Gerard y le redimió. La de los padrastros tien mucho que agradecerle. Seguro que se disfraza de la garciarena y le hace un gazpacho con G mayúscula, como es debido.

Saludos desde las profundidades del universo Calamar.

Carlos Paredes Leví dijo...

Isabel:
Mejor no le cuento qué me traigo entre manos después de ver a Sabrina en televisión....no sea que me tome por un individuo ordinario y vulgar....
No leí bien si escribió extasiado o excitado...seguramente lo segundo.
Un salud.

Seguro que la citada Sabrina pondría una magnífica porción de buenos genes para mis hijos, morenitos, de inteligencia judaica y oscuros ojos semíticos...

Sibyla dijo...

El Dr. Calamar está en todo...entregar a los voluntarios un bono-bus para su regreso al Centro, eso es pensar por la economía!!!

Y todo lo que se armó por un gato!

Besos:)

Makiavelo dijo...

Carlos, cuando leí tu post, me pareció que tu personaje del albornoz podía ser claramente el de la bata, es una forma de prolongar la historia y de ahondar en la psicología del individuo.

De momento ha caido un té.

Saludos.



Isabel, creo que cuando llegó ^la mujer del gato¨ sorprendió al casero -el hombre de la bata- viendo la caja tonta con su esposa en camisón. Contemplé la posible conexión con la historia de Carlos y la fritanga del momento.

Samuel Gerard, son palabras mayores.

Besos.

Sibyla, como no se les daba dinero por lo menos con el bono-bus podían regresar tranquilamente y hacer transbordo.

La historia está basada en hechos reales.

Besos.

mera dijo...

Supongo, le no volvería a permitir que el gato saliese sin su Visa, como iba a cuidarse el pobre. Con el bonobus dan tarjeta de residencia, dicen..

Raquel Barbieri dijo...

Makiavelo John,

Qué bueno que es esto... yo tiré una idea en el blog de Isabel, pero me gustaría expresarla acá:

Me gustaría leer algo compuesto por ti, Leví e Isabel. Una posibilidad que me da vueltas como un trompo es que toméis un mismo título y cada uno de vosotros le déis la forma y desarrollo personales.
¿No sería divertido leer distintas versiones sobre un mismo leitmotive? Como La Bohème de Puccini y La Bohème de Leoncavallo, o la historia de Don Juan, que existe a través de Tirso de Molina, Zorrilla, Molière, Da Ponte, Gazzanniga, Gounod, etc.

un beso :)

(yo estoy a té porque el mate me ha saturado, de momento)

Laluz dijo...

Este submundo ya tiene estatuto propio. Nos vas a malacostumbrar!

Makiavelo dijo...

Mera, al gato lo van a encadenar para que no se les vuelva a escapar, y los dias que salga será escoltado y con bonobús de transbordo.

Saludos.


Raquel, mi idea es abrir un espacio en internet, al margen de nuestros blogs personales donde todos participemos escribiendo.

Le estoy dando vueltas a la perola con el proyecto.

Besos.

Laluz, es como un pequeño paraíso con estatuto de autonomía.

Besos.

Sibyla dijo...

Makiavelo, celebro que estuvieras en la ciudad donde vivo, pues es muy bella.
Tienes razón que la estación de tren necesita una reforma.
Ahora están con las obras del metro, dicen que tal vez estén terminadas para el 2010.
Esperaremos a ver si se cumple la promesa de la fecha.

Besos:)

atikus dijo...

jajaja, intrigado me has dejado, parecía una serie de novela negra, sólo le faltaba un poco de bruma y música de piano es lo que tiene la soledad de la pantalla.

el bonobus...eso era una canción de José Luis de Perales no?? jaja

Saludos

Makiavelo dijo...

Sibyla, hace casi un año que no iba a Granada y el cambio en la avenida con el paseo en el centro se agradece. Otras cosas no cambiarán en la vida.

Besos.


Atikus, me alegra que sigas conservando el buen sentido del humor después de la boda. En los manicomios se cuece mucha trama negra.

Saludos.

Monica dijo...

Yo si pierdo a mi dulce gatita, además de comerme los padrastos me arranco las uñas y las tiro a los hipopótamos....o a los pelicanos que pueden guardar en su buche, pescados y otras misceláneas.
Eso de los enlaces....es como una promoción...viene con un regalito o simplemente es una campaña a favor de Carlos que se postulará en las próximas elecciones al escritor del año...( porque escribe buenísimo ) sin desmerecer al que estoy leyendo...no se me ponga celoso amigo..vamos....una sonrisita...no se enoje...vamos..
Besos

Eva dijo...

Me gusto mucho este intercambio de ideas, estos personajes que se mezclan y enlazan historias. Me parece muy sano desde el punto de vista creativo y una muestra excelente de comunicación bloguera.

Tu idea Makiavelo de un blog comunitario o algo así, me parece excelente. Quedo a la espera de novedades.

Saludos.

Makiavelo dijo...

Monica, Creo que es bueno el intercambio y la recomendación a otros textos que merecen la pena ser leidos.
Me gusta como escribe Carlos y la descripción que en su post hacía sobre el hombre del albornoz venía como anillo al dedo para el personaje de la bata.

Besos.


Eva, me agrada el que te guste la idea del blog comunitario, lo he comentado con algunos y les ha perecido bien la idea, te mantendré informada de como podemos hacerlo.

Besos.

James Joyce dijo...

Un protagonista llamado Calamar? Sin duda, un toque de originalidad a esta curiosa historia...

Saludos!

Sibyla dijo...

El día de la fiesta del trabajador fue el 1 de Mayo!
Estamos a día 17 ...

Ya está bien de estar de brazos caídos!
Queremos saber del Dr. Calamar, del desdichado Manfredi y su ojo biónico,
o de quien sea...pero. Queremos saber!

Un abrazo:)

Makiavelo dijo...

James, Calamar como responsable del centro se ve obligado a afrontar todo tipo de problemas, algunos nos pueden parecer triviales, pero para los internos tienen su importancia.

Saludos.


Sibila, estoy en ello, mañana a lo largo del día tendrá lugar el parto. Prepara el postre.

Besos-