domingo, 17 de agosto de 2008

MUÑECA`S REVENGE

De mayor, cierta noche, pasando las horas muertas postrado watching la tele, me levanté, me dirigí al cuarto del fondo y tomé prestada la muñeca, la mulata, la del rostro de porcelana, por cuyas facciones se asemejaba a las de verdad, vestida a la vieja usanza, como las que recogían el grano en las plantaciones sureñas. La senté sobre mis piernas y juntos terminamos el serial hasta altas horas. La dejé en la estantería.

Me acosté con buena compañía. De madrugada, alertado tal vez por algún ruido me levanté, salí, y en el cuarto donde descansaba la muñeca me acomodé sobre otro camastro más pequeño, al lado de la ventana. Horas más tarde el frío me despertó. Abrí los ojos y mudo de espanto contemplé a la muñeca de pie sobre una silla intentando atrapar a otra similar a ella de la estantería al tiempo que me dirigía la mirada con los ojos vueltos hacia arriba. La visión me aterró. Volví a cerrar los ojos y decidí aguardar a que desapareciera por donde había venido.

Minutos más tarde, cuando volví a abrir los ojos, la silla estaba en su sitio junto a la puerta y la muñeca descansaba en el estante, en el lugar acostumbrado, junto a las demás. Decidí retomar el sueño y cubrirme con la sábana hasta arriba para que no me viera si regresaba para vengarse.
Me prometí que no volvería a importunarla.

14 comentarios:

Laluz dijo...

Algunas muñecas, esas que se les abren y cierran los párpados, me dan mucha impresión! ME morí de miedo con tu post!

NoSurrender dijo...

Pobre muñeca, quizás sólo buscaba un poco de compañía nocturna, alguien a quien sentar a sus piernas.

Salud!

Ichiara dijo...

El calor hace estragos en tu cabeza... y en la de todos, por lo que veo.

Aborrezco las muñecas de porcelana, con sus caritas risueñas, me dan pavor. Ya sé que por la noche no debo asomarme a la antigua habitación de mi hija. Hay varias de ésas. Por si acaso.

Muy bueno, Maki.
Un beso.

Carlos Paredes Leví dijo...

La verdad es que uno debe desconfiar de quien duerme con los ojos abiertos. Por otro lado, las Braz (o algo así) son tan feas, con esas cabezas tan deformes y esas miradas fijas, que seguro que algo satánico anida dentro de ellas....
Un saludo, capo.

Makiavelo dijo...

Laluz, hay muñecas a las que es mejor no mirarlas a los ojos, hielan la sangre.

Besos.


Nousurrender, estuviste muy ingenioso, es una perspectiva que no contemplé pero que pudo ser cierta.

Saludos.


Isabel, el calor siempre está presente, como en las novelas de Faulkner. deberías cerrar ese cuarto con llave por si las moscas.

Besos.



Carlos, debe de impresionar, despertarte de madrugada y encontrarte a la media naranja con los ojos abiertos de par en par pero dormida.
Las Braz son horrorosas, son otro ejemplo de publicidad bien realizada.

Saludos.

Vill Gates dijo...

Muñeca vengativa o tal vez algo peor: sola.
Quién sabe lo que interpreta nuestra mente en el ensueño del posible despertar nocturno en una noche de calor.
Lindo relato Maki.

Juan Pablo dijo...

Si no fuera porque imaginé una muñeca inflable, no hubiera soportado el miedo que me dió.

No te la afanaron, no?

Makiavelo dijo...

Vill, una muñeca sola, aburrida, y en una noche de verano sobre una silla realmente da que pensar.

Saludos.



Juan Pablo, las inflables no tienen el morbo que las de porcelana, que son más frágiles y delicadas, llegan a dar pavor con su mirada.

Saludos.

Sibyla dijo...

El año pasado, por el mes de Septiembre, cuando los "kioskos" comienzan a exhibir los inacabables coleccionables, estaba la posibilidad de aunar todas las muñecas de porcelana de diferentes países del mundo...

Menos mal que no se me ocurrió adquirirlas, con su correspondiente estantería, pues ya me veía en las noches de calor, no pegando ojo...
(Ja,ja,ja)

Muy bueno y divertido Maki!

Besitos pra tí y la parienta (la tórtola)*

atikus dijo...

Hay que dar cariño a todo incluido las cosas materiales que nunca se sabe, luego pasas lo que pasa..."La rebelión de los electrodomesticos jeje"

y si la llamas Pinocha?


Pues eso dale cariño

saludos

Makiavelo dijo...

Sibyla, recuerdo la promoción. me pregunto si la editorial tendría éxito.
La del relato es de otra promoción mucho más antigua.

A la larga resultan un poco siniestras.

Besos.



Atikus, reconozco que hay que ser desprendido, aunque hay ciertos objetos que terminan pasando factura si no se les atiende como ellos esperan.

Las muñecas demandan mucho amorrrr.

Saludos.

Monica dijo...

Yo de niña tenía la Marilú y la Mariquita Perez, esta última, la llevabas de la mano y caminaba, eran de porcelana y le juro Don Maki, nunca, pero nunca, me trajeron pesadillas nocturnas.
Lo que me deja pensando que fue su mente afiebrada ( la del personaje, por supuesto )que lo llevó a tener tan pavoroso sueño.
Pobre, no hay nada peor que una conciencia sucia.
Dulces sueños para Ud. amigo

Makiavelo dijo...

Monica, una muñeca lo tiene difícil para valerse, pero la mente llega donde menos sospechamos.

Estoy leyendo las historias de Heidi.

Besos.

EntreRenglones dijo...

...A la muñequita sólo le faltó remangarse la piel a tiras y dejar entrever su lengua bífida... Jeje Es broma, amigo Makiavelo, la imagen, por unos breves instantes, resulta efectiva y del todo impactante... SALUDANDO:
LeeTamargo.-