viernes, 18 de enero de 2008

SEÑOR PRESIDENTE

Hacer balance a estas alturas no lo eximiría de culpa, ni tampoco habría de plantearle problemas de conciencia, era un crápula, consciente de que todos en su entorno lo sabían aunque disimularan. Desde que ella había adquirido cierto protagonismo en la vida de otros, su interés por ella había disminuido, no por celos, sino por cuestiones crematísticas. Era ambicioso, codicioso, y en la cuenta cifrada que había abierto en un banco suizo se aseguraba una vejez tórrida y placentera para cuando se retirase de la vida pública. Algunos, los más cercamos, habían contemplado la posibilidad de un divorcio, pero esa opción repercutiría en muchos, en todos aquellos que aún lo consideraban un hombre bueno, honrado, y habían puesto en él sus esperanzas.

Habían trascurrido más años de los que él se imaginó que iba a pasar sentado en aquel sofá hortera, procedente de Avellaneda, forrado de piel curtida a mano que le regalaron nada más encumbrarse. Recapacitaba. Para él todo era como un juego sin importancia, sin prejuicios por los posibles cambios, todo le daba igual y un enroque era la mejor alternativa, podría salir de puntillas, sin hacer ruido, pasar al olvido, dejarla a ella bien posicionada con una buena paga y con la posibilidad de sentirse realizada. Él podría seguir con sus escarceos con la hasta ahora su secretaria, con la mujer de la limpieza, la cocinera, o con cualquiera otra aunque la hubiera de pagar. Se podría establecer en el apartamento que poseía al otro extremo del jardín botánico, y compartir con ella los ineludibles compromisos oficiales. En esos momentos de titubeos y divagaciones había dejado descolgado el teléfono, había cerrado el despacho y echado el pestillo. Pensar lo liberaba, más que si la solícita secretaria le hubiese colmado. Mientras volcaba esos pensamientos en su ordenador, observaba cómo las manillas del reloj giraban y le hacían partícipe del tiempo que transcurría. Abrió la caja de puros, tomó el revólver y voló, voló bien alto, sin decir adiós ni a su mujer ni a sus hijos.

Bye, bye -le digo yo, señor Presidente.

20 comentarios:

Sibyla dijo...

Se supone, que ni él mismo soportaba ya su propia presencia...
Es un final muy real, para seres, que han llevado tan lejos sus ambiciones sin escrúpulos, sin pensar que todo tiene un precio, y que la vida pasa una factura ineludible...

A todo cerdo le llega su San Martín!

Maki saludos y buen finde!

Makiavelo dijo...

Buenos dias Sibyla, creo que el espécimen es capaz de aguantar carro y carreta, a pesar de que todos le señalan con el dedo.

Efetivamente, la vida pasa facturas pero muchos no quieren pagarlas por su alto coste.

Saludos y Buen finde.

Carlos Paredes Leví dijo...

Cuando la mayor�a de nuestros pol�ticos no dimiten ni por error, eso de pegarse un tiro es casi de ciencia ficci�n....
Me gust� el personaje, porque tiene sus complejidades a la vez que es pragm�tico. A pesar de todo, tom� la alternativa de apretar las muelas y luego el gatillo. Le da un cariz rom�ntico e incluso digno.
Ahora mismo, no me pregunte porqu� me viene a la mente cierta luminaria de la pol�tica occidental que hace unos d�as, refiri�ndose a un financiero reconvertido en pol�tico dijo: "es un tibur�n que sale de la madriguera".
Hoy en d�a, m�s que nunca, la pol�tica est� en mano de mediocres y tarados.
Un saludo, maestro.

Makiavelo dijo...

Carlos, Fuera de la ficción al ejemplar en cuestión le faltan agallas para hacerlo, y bien podría, aunque resultara estridente para el resto de los paisanos.

Lo dicho parece una invitación,
no creo que se digne.
Seremos pacientes.

Saludos, maestro.

Monica dijo...

!!A cuantos le habrás dicho lo mismo !!! pero nadie se da por aludido, te digo chico que esto le cabe a unos cuantos.
besos

Makiavelo dijo...

Monica, hoy la ficción y la realidad están intimamente unidas, y ejemplos de estas características los tenemos todos muy cerca.
Lo que hecho en falta en el plano real es el valor que se tiene en la ficción.

Seguiré esperando.

Saludos.

James Joyce dijo...

No sé si es más probable el suicidio o la dimisión, aunque muchos deberían llevar a cabo ambas, no necesariamente en ese orden.

Saludos.

Ichiara dijo...

Pues no sé por qué pero a mí me recuerda el pavo este a un expresi de la tierra, con eso de dejar a su mujer bien colocada. Pero no me encaja lo del suicidio; estos tipos suelen tener un ego mastodóntico y las derrotas no los amilanan, todo lo contrario, los vuelven más insaciables.

Un texto de los suyos Sr Makiavelo.

Un beso

Makiavelo dijo...

James, el suicidio para los poderosos es una alternativa demasiado romántica, por lo que la suelen desechar y prefieren aguantar lo que les echen; por el contrario otros muchos, apenas sin poder adquisitivo, se suicidan a diario por lo que creen una causa justa.

¡Que Dios nos coja confesados.!



Isabel, en este pavo se procuran reflejar esos momentos de debilidad de muchos listos y listas que llegan al poder por lotería, y que después, cuando les toca el gordo, no saben cómo cobrarlo. Algunos se conforman con la pedrea, otros con el reintegro.

Saludos.

Carlos Paredes Leví dijo...

Te imaginas a Pepi�o Blanco suicid�ndose ??? Es m�s cre�ble la ciencia ficci�n de Los Serrano, en que la mejicana de la Mitchell y Natalia Verbetke andan coladitas por Antonio Resines. Manda huevos...��

Makiavelo dijo...

Carlos,en estos momentos no recuerdo a ningún presidente que tomara esa decisión. A lo largo de la historia, muchos esperaban pacientemente a que los quitaran de la poltrona, y a continuación los pasaran por la picota. Podía ser por falta de valor, o tal vez por apego al cetro.

Aquí, después de Paco y la Collares, los que han desfilado con mal pie han preferido la deshonra clamorosa y unas vacaciones con gastos pagados en el talego.

Por cierto, creo que ves la tele más que yo. A los Serrano los conozco de oidas.

Carlos Paredes Leví dijo...

Makiavelo:
Yo tambi�n te hablo de o�dos, sobre los Serano �o acaso crees que yo veo esos esperpentos....?
Prefiero la lectura y tumbarme en la cama a ver pel�culas antiguas...

Eva dijo...

Es un final revestido de dignidad para quien parece que hace tiempo la perdió. ¡Qué poco se dan estos finales en el mundo real1. Los buenos recuerdos y la esperanza del ave fénix pesan demasiado.

Me ha gustado mucho.

Makiavelo dijo...

Carlos, me quedo tranquilo, me estrañó que vieras esa porquería, sé que lo tuyo es el cine negro pero me llamó la atención el que estuvieras tan documentado.

Saludos.


Eva, es un Happy end de cine, que no suele darse en política, sí en otras artes.
Sin ir más lejos, el actor Heath Ledger, protagonista de “Brokeback Mountain”, fue encontrado muerto en su apartamento de Manhattan, aparentemente se ha suicidado con pastillas.

Ver y oir para escribir.

Saludos tristes.

Makiavelo dijo...

Evidentemente extrañó es con x, perdón, cosa de las premuras.

Leuma dijo...

Pues con ese enroque ajedrecístico pienso que la salida de él desentenderse de responsabilidades y dejar que sea la mujer quién las asuma, iba más en consonancia con su anterior vida, al fin y al cabo tampoco tenía dignidad antes, un beso

Makiavelo dijo...

Leuma, lo cogiste al vuelo, el personaje en cuestión, en la vida real se esconde tras las faldas de la mujer. Ha resultado ser un tanto gris y gallináceo.

Besos.

Literófilo dijo...

Pensé que era una carta abierta Bush. Muy bueno.

Ichiara dijo...

Buenas, pasaba por aquí para saludar a Ahmed, pero ya veo que ha salido, seguramente a cenar.

Volveré en otro momento a ver si le pillo, necesito unas recetas.

Bye

Makiavelo dijo...

Literófilo, el cerebro de Bush no da para mucho, se distrae organizando batallas cuyas consecuencias pagamos el resto de la humanidad. Menos mal que le queda poco.

Gracias por la visita. Saludos.


Isabel, yo también le he perdido la pista, me imagino que estará de vacaciones, seguramente en el Caribe.
Cuando regrese vendrá como un Rey Mago: cargadito de juguetes.

Besos.